Las telcos, actores cruciales ahora y en el futuro

Las telcos, actores cruciales ahora y en el futuro

26 de mayo de 2024

El año 2020 iba a ser el año del despliegue masivo de 5G. En lugar de eso, se convirtió en el año de la pandemia COVID-19 y los planes de despliegue sufrieron un parón tan drástico como inesperado.

Sin embargo, durante la pandemia las empresas de telecomunicaciones se han convertido en una de las industrias más esenciales y muy probablemente seguirán siéndolo en el futuro inmediato. Es un sector con un gran impacto en el resto de sectores gracias a su crucial rol de facilitador.

De hecho, a pesar de la excepcional situación que supuso el año 2020, muchos sectores han seguido creciendo. Por ejemplo, según un estudio de IoT Analytics, por primera vez hay más conexiones entre dispositivos IoT que entre dispositivos no-IoT. Este crecimiento no hubiera sido posible sin una infraestructura robusta que garantice la conectividad entre tantos dispositivos.

Pero las telcos también han tenido un rol crítico para las personas. Los distintos confinamientos aumentaron el consumo de Wi-Fi y de plataformas de entretenimiento, por no hablar de que han ayudado a estar conectados con nuestros seres queridos cuando no podíamos estar cerca de ellos. La palabra clave es “conectividad”. Conectividad entre usuarios y entre máquinas, tanto en entornos personales como profesionales.

Las telcos tienen el desafiante rol de ser los facilitadores de esa conectividad que permitirá, no solo aumentar la productividad, sino transformar enteramente modelos de negocio, procesos y productos. Esto se va a conseguir a través de los despliegues y avances que ya están previstos, pero también consolidando tecnologías y entornos ya existentes (4G, satélite, fibra, WIFI) y trabajando para definir los próximos estándares de comunicación. En este sentido, las telcos no solo están centradas en el despliegue del 5G, donde indudablemente tienen el mayor foco.

El 5G es solo el principio. También se están empezando a definir nuevos estándares como el 6G y el WiFi 6 y se está avanzando en otros campos, como en la automatización de operaciones a través de Inteligencia Artificial y Machine Learning.

El despliegue del 5G en España.

El 5G, como decíamos, es solo el principio, pero es en lo que más se ha estado trabajando los últimos años. Por eso, merece una mención aparte.

En mayo de 2021, tuvo lugar la IV edición del 5G FORUM, que ha contado con la participación de más de 700 personas de 18 países distintos, convirtiéndose en un evento de referencia a nivel nacional.

La implantación 5G en España sigue los pasos marcados por el Plan Nacional 5G del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital para el periodo 2018 a 2020, que nació con el objetivo de situar a España entre los países más avanzados en el desarrollo de esta nueva tecnología.

Con 66,5 millones de accesos NGA (Next Generation Access, redes banda ancha velocidad 30 Mbps con empleo de fibra óptica y cable coaxial), con la Red de fibra más extensa de Europa (55,9 millones de accesos, y con casi 14 millones de accesos NGA en servicio; y con la disponibilidad de redes LTE (una evolución de las redes 3G) en el 99% de la población, el mercado de las telecomunicaciones en España se caracteriza por un amplio despliegue de infraestructuras de muy alta velocidad. En este contexto, la estrategia nacional de impulso al despliegue de 5G renovará el Plan Nacional 5G (2018-2020) alineado con la comunicación de la Comisión Europea, con el principal objetivo de continuar liderando en Europa el despliegue de la tecnología 5G e incentivar su contribución al aumento de la productividad económica, al progreso social y a la vertebración territorial.

La Estrategia del Plan consta de 15 medidas, que se articulan en torno a 3 Ejes Estratégicos y 6 Líneas de Actuación, para impulsar la Tecnología 5G en España.

El primer eje consiste en habilitar un espectro radioeléctrico para los servicios 5G. El avance en cuanto medidas incluidas en el Plan Nacional 5G, en el ámbito de gestión y planificación del espectro son la adjudicación de la banda media 3,4‐3,6 Ghz, considerada la banda principal; la utilización de la banda de 700Mhz, que es la que usa actualmente la TDT; y la banda de 26 Ghz.

El segundo, consiste en apoyar el despliegue de redes y servicios 5G mediante una serie de incentivos para fomentar el despliegue en núcleos de población, corredores de transporte, en la red de transmisión móvil y, también, ofreciendo una guía de buenas prácticas y apoyo a entidades locales. También se planea fomentar la demanda de ecosistemas 5G con proyectos tractores de digitalización sectorial y fomentando la innovación y los ecosistemas de ciberseguridad 5G.

El tercer eje hace referencia a las actuaciones en el marco regulatorio y administrativo y pretende reducir las barreras administrativas simplificando trámites y reduciendo cargas al despliegue; además de promover el desarrollo legislativo de instrumentos para la agilización del despliegue de redes y una Ley de Ciberseguridad 5G.

También se ha trabajado en el desarrollo del ecosistema 5G mediante la convocatoria de dos oleadas de proyectos pilotos para la realización de pruebas y ensayos de aplicaciones sobre 5G, habiéndose financiado un total de 10 proyectos que engloban más de 120 casos de uso.

Las principales telcos españolas han lanzado desde 2019 sus despliegues en 5G y el común denominador en todas es colaborar con sus clientes para conocer la demanda real y trabajar en casos de usos apoyándose en subvenciones públicas y privadas, normalmente en ámbito autonómico y regional.

Innovación y competición a nivel mundial

Los próximos años están llenos de desafíos y proyectos retadores para las operadoras de telecomunicaciones. Pero si se ha demostrado algo en el año 2020, es que están preparadas para asumirlos.

Como hemos dicho antes, las telcos están colaborando en el desarrollo de nuevas tecnologías de comunicación. Los avances en Edge Computing aprovechan las nuevas posibilidades 5G poniendo la capacidad de procesamiento más cerca del usuario y forzando un cambios en los dispositivos. Esta tecnología, junto con los avances en Inteligencia Artificial, serán el origen de una serie de productos y servicios que convertirán a las telcos en socios tecnológicos para otras compañías en ámbitos tan diversos como los vehículos autónomos y la automatización industrial, pero también en sectores de consumo como los videojuegos, que permitirán enriquecer las experiencias de los usuarios.

También hay que mencionar la tecnología blockchain, que está siendo utilizada por las empresas de telecomunicaciones para transformar la forma en que abordan los desafíos operativos y de privacidad. Esta tecnología ya se está utilizando más que en ningún otro sector, según un informe de la Comisión Europea publicado en 2019, el sector de telecomunicaciones y tecnologías de la información en aquellos momentos superaba en uso al resto de sectores.

Cabe destacar también la llegada al mercado de las telecomunicaciones de players de otras industrias, como por ejemplo, Nvidia, proveyendo soluciones para servicios 5G. Esta compañía precisamente está en una posición muy ventajosa, gracias a sus avances en Inteligencia Artificial y sus servicios de 5G, en un socio fundamental para telcos alrededor del globo.

No queremos finalizar este artículo sin echar un vistazo al panorama mundial actual del sector. Las telcos europeas han demostrado solidez en su infraestructura al ser sometidas a pruebas de resistencia como nunca antes y han crecido precisamente por la fuerte demanda de servicios generada en 2020. Sin embargo, son Asia y Estados Unidos las que se disputan los primeros puestos en cuanto a volumen de negocio. China Telecom es la compañía de telecomunicaciones con mayor valor de mercado:309.160 millones de dólares, seguida de AT&T, que actualmente tiene un valor de 245.580 millones de dólares. Ambas empresas superan ampliamente los 300 millones de clientes entre sus distintos servicios. La primera empresa europea aparece en el ranking en el séptimo puesto: Deutsche Telekom AG tiene un valor de mercado de 76.110 millones de dólares y más de 100 millones de clientes móviles en más de 50 países a nivel mundial. Está claro que la inmensa población, la extensión de los territorios nacionales y la escasa competitividad en el mercado dan una ventaja a los actores norteamericanos y asiáticos frente a los europeos.